La voz de Andrina lo dijo claro, viene la nieve…

 

Andrina es una cabra que nunca pasa desapercibida.

No porque sea la más grande ni la más vistosa, sino porque posee una claridad que parece venirle de nacimiento. Habla, constantemente, sobre todo…

Cuando algo no le convence, lo dice, cuando está tranquila, lo muestra sin problemas. Hay en ella una honestidad sencilla, que hay momentos que me hace gracia y me encanta, otros días… me veo metiendo mi cabeza en el bebedero para no escucharla…

Este año el invierno ha entrado deprisa, gracias a ver que los animales estaban intranquilos ha sido una pista clave para que no me pillara la situación desprevenido.

Quiero aclarar que el invierno en la granja, por imágenes bonitas que haya, hay mucho más: es barro en las botas, decisiones difíciles, ciclos que no atienden a modas y animales que requieren presencia, no discursos.

Por eso me gusta explicar mucho más allá de un ovillo o un pack mono.

Nos preparamos

Durante el invierno muchas especies se preparan, sobre todo el pelaje.

En el cuerpo los mamíferos contamos con dos tipos de pilosidades: pelos primarios (se desarrollan en el vientre de la madre, nacemos y morimos con ellos) y pelos secundarios (los desarrollas a lo largo de tu vida y se pierden).

Los pelos secundarios (dependiendo de la especie) no solo se desarrollan según madura el individuo, sino que también por estaciones.

Los de invierno (también llamados subpelo invernal o pelaje de invierno) se generan principalmente para aumentar el aislamiento térmico y proteger al animal del frío. Este cambio se conoce como muda estacional.

El crecimiento del pelaje invernal es un proceso altamente regulado que depende principalmente de la fotoperiodo (cantidad de horas de luz) y, en menor medida, de la temperatura. Les ayuda en un aislamiento térmico y una protección contra el viento, la nieve y la humedad.

Sobre este tema en Patreon vas a encontrar mucho más info este domingo además de que te voy a explicar la razón por la que depende de la luz y no de la temperatura ese cambio de pilosidad, vas a saber cuáles usamos en el mundo del tejido, que también es importante.

Ahora, las presentaciones…

Cada año, cuando los días se hacen más cortos y el trabajo empieza a trasladarse hacia dentro —del campo al taller, toca tomar decisiones cara al próximo año. No me refiero a la gestión de los rebaños, me refiero al tiempo con el que voy a contar, lanas que quiero trabajar, herramientas que necesito tener a mano, productos que pueda crear yo…

Así que he decidido juntarlo todo y crear «Bundles«.

Un bundle es un conjunto de piezas creadas para disfrutarse juntas. No es un simple “pack”, sino una pequeña experiencia: luz, aroma y tacto que se complementan para acompañarte en un momento concreto del año. Cada elemento está hecho en la granja, con intención y calma.

Por eso, desde hoy, está disponible el primer Fireside Bundle:

Este bundle de invierno nace de los días cortos y del deseo de encender la calma. Un refugio pequeño hecho de luz tibia, aromas profundos y texturas suaves: una invitación a bajar el ritmo y disfrutar del interior. Pensados para que te acompañen en esas tardes más oscuras, hay disponibles dos opciones:

Original – incluye 5 ovillos de Hiraeth, 4 velas con base roja y un jabón de canela y vainilla.

Plus – para el que quiera mimarse un poco más, incluye lo anterior y dos ovillos 100% Alpaca de Amycus (marrón)

Al elegir comprar el bundle los productos serán algo más baratos que comprarlos individualmente.

Además, con mucha ilusión, dentro de cada caja encontrarás una receta rápida y fácil de mi familia materna, «Los Mundinos». Junto con un porta-recetas por si compras más bundles puedas guardarlo todo junto.

Es importante en compras de futuros bundles que me indiques si es el primero (por ejemplo si no pillas este pero sí el de primavera). ¡Así no te juntas con 73 porta-recetas en casa!

El proceso

Fuera de ovillar a mano y seleccionar a mano fibras para los hilos (acción que me toca en todos los hilos). Las velas que vas a ver en el bundle son hechas por inmersión, eso significa que voy sumergiendo la mecha una y otra y otra vez en cera de abeja fundida para que vaya ganando grosor hasta llegar al deseado, después, solo sumerjo la base en un bote aparte con cera tintada de rojo, para hacerlo un poco más navideño (¿no?).

La cera es de dos colmenas con las que me hice en octubre, cuando conozca más y domine mi fase apicultora os enseñaré mucho más (es un mundo brutal).

Los jabones también son hechos a mano, me huelen tan sumamente bien que tengo tentación de morderlos constantemente, si quieres probar los jabones pero no meterte en todo un bundle, ¡te dejo un enlace abajo!

Sin nada más que añadir… gracias por leer mis chapas, por aprender un poco más sobre lo que nos rodea, por apoyarme en mis jueves, en mis decisiones y en ayudar a que este pequeño proyecto siga existiendo, aunque a veces me quiera poner orejeras por Andrina

Te mandamos un saludo, desde el más grande de los bueyes hasta el más pequeño de los ratoncillos que hibernan en el pajar